La Jornada 13/04/08 Arnaldo Córdova Desde los tiempos del presidente Carranza, todos aquellos que colaboraron en la elaboración de nuestra rica legislación petrolera hasta los años del cardenismo, siempre pensaron en hacer efectiva, de un modo u otro, la doctrina constitucional de la propiedad nacional del subsuelo. A casi todos ellos les vino a la mente la necesidad de, un día, fundar una empresa petrolera que fuera del Estado revolucionario y que pudiera, no obstante el dominio abrumador de las empresas extranjeras en la industria, presentarse como competidora eficaz en la explotación de nuestros hidrocarburos. Abundan las sugerencias y hasta los proyectos claros. Durante el breve periodo presidencial de Pascual Ortiz Rubio, finalmente, cuajó la idea de crear esa empresa nacional. Se llamó Petromex. Con Cárdenas se convirtió en Pemex. La idea que la informó era que sería una empresa que contrataría con el Estado la concesión para explotar hidrocarburos en el subsuelo. Se trataría de ...