Por congruencia política, por haber tenido la oportunidad de conocer un poquito el problema que afrontan las etnias, en resistencia desde hace más de 500 años, amenazadas constantemente por un Estado totalitario que busca despojarlas hasta de lo más elemental, uniformarlas al sistema de vida occidental, apropiarse de sus recursos y su territorio. Porque simpatizamos, sí, con todas sus letras, con el ideario de los zapatistas, pues nos parece abominable el neoliberalismo genocida y bestial ejercido por las trasnacionales contra todo individuo y nación, el cual conlleva a la pérdida de la Dignidad Humana en aras del Gran Capital. Porque los pueblos tienen derecho a la libre autodeterminación. Porque no se puede disentir de ningún movimiento que abogue por la libertad y la dignidad. Por todas esas razones, no podemos aceptar las descalificaciones del señor Guillén, quien desde hace ya tiempo hace gala de incongruencia y estrellismo. Consagrado como diva, instalado en su pueril papel del ...