La Jornada 12/04/08 Carlos Ímaz Gispert La iniciativa de reforma energética que envió Felipe Calderón hace unos días a la Cámara de Senadores se propone, explícitamente, abrir al sector privado las actividades de exploración, explotación de petróleo y gas, la refinación, almacenamiento y distribución de petrolíferos, petroquímicos y gas natural. Es decir, se propone privatizar la riqueza generada por la industria petrolera nacional (lo cual no solamente es violatorio de los artículos 25, 27 y 28 constitucionales, sino que además, como en las anteriores privatizaciones, resultará sumamente oneroso para el país y los consumidores). Para demostrarlo, presento, tan sólo, algunos ejemplos y datos concretos: a) En la propuesta de reformas a la Ley Reglamentaria del Artículo 27 Constitucional se establece en el artículo cuarto que: “Pemex, sus organismos subsidiarios y los sectores social y privado, previo permiso, podrán realizar las actividades de transporte, almacenamiento y distribución d...