¡Háganme el favor! Ahora resulta que el cara de pollo lavado del presidentucho municipal de Guanajuato, el pequeño lalín, niño bonito sin tinte alguno de político de carrera y hermanito del yunqueto ex-gobernador del estado Juan Carlos Romero Hicks, quiere "embellecer" la capital del estado sacando a la calle una ridícula parvadita de cinco tiras entrenados como fuerza de tarea por los pefepos. Esto constituye un acto desmesurado porque siendo Cuévano tan pequeño como es, no sufre de delincuencia organizada, ni secuestros ni nada que amerite una corporación -bueno, una palomilla en este caso- policíaca de esas dimensiones. A menos que piensen que tres chamacos gandallas apañándose a los chavitos de la Preparatoria Oficial a la salida de sus clases sea "delincuencia organizada" que amerite tácticas de "reacción inmediata" para "desactivar la célula delincuencial"... o será más bien que tanto suicidio por falta de empleo sea en realidad la acción d...