Dado el momento actual, en el que no nos someteremos a una legislación engañosa en materia petrolera, momento en el que se nos tacha de necios y de no saber aquilatar nuestras “victorias”, habría que preguntarse si enfrentarse al aparato represor resulta una actividad grata. No, señores ciudadanos de la República de la Televisión, no. Es a todas luces una actividad tan poco grata para nosotros como lo es para ustedes tener que esquivar la patrulla apostada en una esquina, pues la saben dispuesta a esquilmarle ilegalmente dinero al primero que pase, so pena de enviar su carro al corralón por equis falta inventada. Es tan poco grato ver a un pefepo de frente, dispuesto a cumplir órdenes –es más, deseoso de que le suelten la cadena para lanzarse en contra nuestra-, como lo es para ustedes pasar por retenes militares o cateos policiales, que les esculquen sus pertenencias, les pongan vallas y los pasen por detectores de metales cada que van a entrar o salir de cualquier lado. Es simplemen...