La mañana soleada y la Plaza plena. Son las 11 de la mañana y ya no puedo pasar más allá del asta. Como pude logré colarme cerca de la reproducción de la Victoria Alada de la Independencia (no es un asexuado ángel, es la femenina victoria, no es el eclesial mensajero de un dios impuesto, es un símbolo grecolatino del triunfo del valor y la justicia). El sol ya mellaba los ánimos pero no el del par de ancianos que estaba dos hileras delante de mí. Como si se tratara de una cómica incongruencia, él se tapaba con “La fuerza del sol”, el boletín del PRD que a últimas fechas, la gente nomás lo acepta para cubrirse de los inclementes rayos en las asambleas (no era el viejecito el único que portaba el singular sombrero)…¡que lamentable caso el del partido que 20 años atrás nació con la idea de darle voz al pueblo!, no supimos ser militantes, y las dirigencias no supieron estar a la altura de la Historia. Y digo que “no supimos ser militantes” todos aquellos que en su momento nos registramos e...