Hace cinco años el Foro Social Mundial eligió el 22 de Julio como Día de Repudio a Coca Cola. Pretensión audaz la de intentar ponerle vallas a un imperio económico que no conoce fronteras; intento también difícil en Euskal Herria, donde el dichoso brevaje tiene carta de ciudadanía reconvertido en kalimotxo. Así y todo, el internacionalismo vasco participa activamente en dicha iniciativa de boicot mundial. Coca Cola mantiene comportamientos comunes con cualquiera de las empresas multinacionales. Emporio deslocalizado que extiende sus tentáculos por los cuatro puntos cardinales. Maquinaria fantasma con un elevado nivel de producción sin apenas personal de plantilla ya que casi todos los tramos del proceso están privatizados. Sagaz acaparadora de acuíferos para asegurarse la materia prima con la que elaborar su producto; nefasta contaminadora de espacios limpios al deshacerse de sus pócimas. Como otras potencias económicas, fuertemente incrustada en el tejido político norteamericano y en ...