Estamos hechos de maíz. Somos mujeres y hombres del maíz que, cuando se trata de defender nuestra soberanía alimentaria, salimos a las calles para decir: no queremos maíz transgénico en nuestro centro de origen. En el marco de la reunión sobre responsabilidad y compensación del Protocolo de Cartagena, que se realiza en nuestro país esta semana y a la que asisten 150 delegados de diversos países, lo logramos: trazamos un mapa de 4,500 metros cuadrados: es el mapa del México de maíz. Casi trescientas personas, entre ciberactivistas, activistas y socios de Greenpeace y miembros de otras organizaciones de la campaña Sin Maíz no hay País, lo hicimos posible. Con esta magnífica imagen enviamos un No rotundo a la introducción de maíz transgénico en nuestro país y exigimos que el gobierno mexicano no sea candil de la calle y oscuridad de su casa, es decir, que respete el Protocolo del que es signatario y no infrinja las leyes ambientales al permitir la contaminación de nuestros cultivos. Mucha...